{"id":31,"date":"2020-04-09T10:49:16","date_gmt":"2020-04-09T16:49:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.voolooo.net\/blog\/?p=31"},"modified":"2020-04-09T10:49:16","modified_gmt":"2020-04-09T16:49:16","slug":"cuando-jim-morrison-vivio-en-ciudad-juarez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/cuando-jim-morrison-vivio-en-ciudad-juarez\/","title":{"rendered":"CUANDO JIM MORRISON VIVIO EN CIUDAD JUAREZ"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Encontr\u00e9 esta nota en fecebock publicada por <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/joseramon.rodriguezbriones\">@joseramon.rodriguezbriones<\/a>, es una especie de realidad paralela para m\u00ed, contiene mensajes ocultos que yo solo entiendo y pocos sabr\u00e1n interpretar. (realidad el\u00edptica):<\/p><\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-32 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/92555770_3582366615112912_2458911756697731072_n.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/92555770_3582366615112912_2458911756697731072_n.jpg 420w, https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/92555770_3582366615112912_2458911756697731072_n-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/92555770_3582366615112912_2458911756697731072_n-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 85vw, 420px\" \/><\/p>\n<p>Por Miguel \u00c1ngel Ch\u00e1vez D\u00edaz de Le\u00f3n\/ Cr\u00f3nicas descarriadas<\/p>\n<p>1<\/p>\n<p>Todos me conocen como \u2018\u2019El Charro\u2019\u2019. As\u00ed me nombran y as\u00ed se me qued\u00f3 para siempre. Mi padre trabajaba de mariachi en la Avenida Ju\u00e1rez tocando el tololoche. As\u00ed me bautizaron los tirilones del barrio.<\/p>\n<p>Desde los 12 a\u00f1os le puse a las pastas: p\u00edldoras, cajones de muerto, zapatos, capsulas y de tocho morocho y de todos colores. La \u201cmois\u201d nada m\u00e1s era para relajarme todos los d\u00edas, cinco \u201cfrajos\u201d diarios por lo menos.<\/p>\n<p>Nac\u00ed en la calle Fierro n\u00famero 520 norte. A tres cuadras de la Iglesia del Carmen. Del Carmen se llama este barrio. Queda a 20 minutos a pie de El Paso y del Puente Negro. Y a diez minutos del Centro. Y a cinco de la De Piedra. La antigua peni.<\/p>\n<p>Quiero contarles esto. Antes de que me vaya a morir, pues tengo 67 a\u00f1os. Casi todos los huesos me los han quebrado, dos balazos en la panza, cinco filerazos y dos pu\u00f1aladas en la espalda. Soy diab\u00e9tico, no tengo una pierna. Me sacan a la banqueta a que me de el sol en una silla de ruedas. Ca\u00ed un chingo de veces al bote por carterista, faltas al orden p\u00fablico y otras chingaderas, y ya no fumo, ni cigarros Baronet. \u00bfTodav\u00eda venden esos venenos?<\/p>\n<p>Fui el m\u00e1s ching\u00f3n del barrio. Nunca trabaj\u00e9. Pero tuve el mejor equipo de sonido del barrio. Recuerdo un putal mi modular Fisher que tocaba discos y cartuchos 8 tracks. Era la envidia de todos los culeros del barrio. Y mi colecci\u00f3n de discos, \u00a1puro rock del bueno!<\/p>\n<p>Y tuve una ranfla, nada m\u00e1s me dur\u00f3 un a\u00f1o. Ese Charger 1965, con placas de California. Me lo regal\u00f3 Jim Morrison cuando vino a Ju\u00e1rez en 1969. De \u00e9l quiero contarles. Del Rey Lagarto. Que vivi\u00f3 en mi cant\u00f3n cerca de un mes. Nos la pasamos bien grifotes y bien \u00e1cidos.<\/p>\n<p>Les voy a contar d\u00f3nde conoc\u00ed a Morrison, el cantante de los Doors, y c\u00f3mo me hice su compa.<\/p>\n<p>Yo en ese tiempo (1969) era el mejor carterista del Mercado Cuauht\u00e9moc y sus alrededores. No era un raterillo cualquiera. Era carterista de los buenos. Me conoc\u00edan todos los tranzas de la zona centro y los polic\u00edas. A los cuales ten\u00eda que darles una feria todos los jueves sino no me dejaban camellar.<\/p>\n<p>En la esquina de la Vicente Guerrero y Noche Triste, pegado a la Plaza de Armas, est\u00e1 la cantina el \u201cBuen Tiempo\u201d. Todav\u00eda existe. Sus puertitas, antes, eran de madera y de esas que se ven en las pel\u00edculas del oeste. Ahora cierra con unas normales y una cortina de acero, porque la rapi\u00f1a est\u00e1 cabr\u00f3n.<\/p>\n<p>Sus sillas y mesas eran tambi\u00e9n viejas, de alambre trenzado y madera. Tiene una barra de encino chingonota. Era la t\u00edpica cantina donde se met\u00edan los rucailos de Ju\u00e1rez y nosotros los carteristas. Era nuestro centro de operaciones. Incluso ah\u00ed mero le d\u00e1bamos la cuota semanal a la polic\u00eda sino nos daban pa\u2019 la De Piedra. Ah\u00ed repartimos el bot\u00edn. Parte para los paleros, los que aplic\u00e1bamos el dos de bastos y los que nos echaban \u201caguas\u201d.<\/p>\n<p>En la tarde cambiaba la clientela. Ah\u00ed se juntaban muchos se\u00f1ores y jovencillos que andaban sobres de una nalga que picar. Hab\u00eda como doce muchachas y se\u00f1oras de todos los pesos y sabores. Cuando nos iba muy bien en la ma\u00f1ana, mi \u2018equipo\u2019 y yo nos pon\u00edamos hasta el culo y sobraban las putas. Ese era el buen tiempo.<\/p>\n<p>Una tarde del mes de febrero o tal vez de marzo de 1969, hac\u00eda frio. Me qued\u00e9 en el Buen Tiempo, platicando con el Camel. Era quiz\u00e1 el carterista m\u00e1s fino, este puto trabajaba en la avenida Ju\u00e1rez y el Mercado Ju\u00e1rez. Los mismos polic\u00edas ojetes le dieron ese territorio para que trabajara, porque sus dos de bastos pasaban desapercibidos a los turistas a los que se chingaba. Les sacaba las carteras suavecito. Ni trompa. As\u00ed que solo hab\u00eda denuncias a la polic\u00eda de carteras extraviadas.<\/p>\n<p>El Camel me dej\u00f3 picado con las Cruz Blanca, porque tuvo que irse con una\u00a0<i>jaina<\/i>\u00a0que ten\u00eda en la Hidalgo. As\u00ed que me qued\u00e9 solo tomando cerveza.<\/p>\n<p>En la cantina hab\u00eda como cinco pelafustanes. Dos jugando domin\u00f3 en una mesa del fondo, dos en los bancos de la barra y uno m\u00e1s de a solapa como yo. Cada quien en su pedo.<\/p>\n<p>Me par\u00e9 a ponerle una cora a la rockola, puse unas rolitas de aquellita. En eso se le qued\u00e9 viendo a uno de los de la barra. Era un barb\u00f3n, medio hippioso. Pens\u00e9 a ratos que el pinche andrajoso era un aspirante a mojado. Yo ya andaba mediopedo. \u00c9l levant\u00f3 la beer Cruz Blanca en son de paz.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a mi mesa a term\u00ednarme la cerveza y las rolas. Ya eran las tres de la tarde. Busqu\u00e9 mis fajos en la bolsa de mi chamarra, saqu\u00e9 uno sin sacar la cajetilla. Toqu\u00e9 la bolsita con pastas que me hab\u00eda dado el Camel y me dije: \u201cAhorita que llegue al barrio me aviento unas pa\u2019 bajo, luego un churro y pongo el cartucho rojo de los Rolling Stones\u201d.<\/p>\n<p>En eso el pu\u00f1etas de barbas de la barra se acerca poco a poco a mi mesa. Pens\u00e9 de volada: Este vato es maric\u00f3n o me va a pedir una feria porque se quiere brincar al otro lado.<\/p>\n<p>Se acerca. Me fijo bien y el vato ya me parece gringo y adem\u00e1s trae una loquera, se le nota. Gre\u00f1udo, botas de pipiluyo, pantal\u00f3n de mezclilla y una chaqueta del army. El barb\u00f3n se vine contoneando (por eso lo de joto) al ritmo de la rola que puse.<\/p>\n<p>\u2013\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Comee estaaas \u00a1amiguo! -me dice mientras se sienta a toda madre junto a m\u00ed- tienees marijwana. \u00a1Tengow d\u00f3laresss!<\/p>\n<p>Era un gringo. Era raro verlo ah\u00ed, porque los gabachos nunca se met\u00edan en esos tugurios cercanos a la plaza y al mercado Cuauht\u00e9moc. A lo m\u00e1s que llegaban era a la Segunda de Ugarte donde hab\u00eda varios cabarets y bares de mala muerte. Pero a los de ac\u00e1, del \u00e1rea del mercado, eran frecuentados por pura raza de Juaritos.<\/p>\n<p>De entrada me cay\u00f3 bien el pinchi gringo. Le dije que la calmara, que no fuera tan r\u00e1pido.<\/p>\n<p>\u2013\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Teikirisi gringito. P\u00edchame una pisto y te llevo a que compres toda la grifa que quieras.<\/p>\n<p>Los que estaban entretenidos con las mulas y los g\u00fceros, oyeron lo de la mota, pero ellos siguieron haciendo la sopa.<\/p>\n<p>Le grite al \u201cPapuchas\u201d (mesero), que nos sirviera dos\u00a0 Straight American. Los Ju\u00e1rez Whisky llegaron de volada. El \u201cPapuchas\u201d nos dio carilla para que los pag\u00e1ramos.<\/p>\n<p>Tire totacha para que el gringo pagara. Sac\u00f3 dos billetes de a d\u00f3lar y todos contentos.<\/p>\n<p>En eso me di cuenta que el norteamericano tra\u00eda la cartera gorda de d\u00f3lares. Y me dije: \u201cTres pistos m\u00e1s y a este hippy me lo llevo pal Arroyo Colorado, cerca del barrio, lo puteo, le bajo la cartera. Y tomo vacaciones\u201d.<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>Fui bueno para el \u201ctrompo\u201d, el mejor del barrio para tirar chingazos. Y soy bajito. Me encantaban los madrazos y los tiros. No hab\u00eda a puto al que se le culeara. Por eso ca\u00ed un chorro de veces al \u201ctribilin\u201d cuando estaba morro. Dicen que una vez mat\u00e9 a un bato de la colonia Zapata, pero puras cuentos. Si lo capeo que lo madri\u00e9 gacho, pero lo deje vivito todav\u00eda cuando lo arroj\u00e9 al Arroyo Colorado. Hoy le dicen viaducto D\u00edaz Ordaz.<\/p>\n<p>Ya a los diecis\u00e9is viv\u00eda solo en un departamento que me alquilaron en la misma cuadra de la Fierro donde viv\u00eda mi jefa. Que es esta casita que ya se est\u00e1 cayendo conmigo adentro. Son tres cuartuchos de adobe, encalada y con techo de madera y de papel para techar, eran de la vecindad de Do\u00f1a Chole, yo se la compr\u00e9.\u00a0 Aqu\u00ed viv\u00edamos mis seis carnales, un perro llamado Capit\u00e1n, una prima cochona (con la que termin\u00e9 casado), una t\u00eda y mi jefita que en paz descanse.<\/p>\n<p>Por eso rent\u00e9 mi \u201cdepa\u201d. Para salirme de este cant\u00f3n, para no oler tanto pedo y dejar a mi jefa con sus calamidades y los sermones que todos los d\u00edas me recetaba. Y para tener donde loquearla y cogerme a las chavas que ca\u00edan en mis garras.<\/p>\n<p>Apenas estaba aprendiendo a tumbar carteras. Nada m\u00e1s me usaban de palero, pero ya sacaba para la renta, el pegaloco, los toques y las birriongas.<\/p>\n<p>Todav\u00eda me acuerdo de mi departamentito. Ten\u00eda un cuarto enorme principal que ten\u00eda una sala con tres sillones rojos, al fondo una habitaci\u00f3n m\u00e1s chirris donde estaba una cama y un closet, ah\u00ed mismo estaba el tolido y la regadera, y ya para salir al patio, hab\u00eda otra cuarto donde estaba la cocineta, una estufita de gas y un trastero de l\u00e1mina blanca de las Industrias Zaragoza.<\/p>\n<p>Estaba semi amueblado, era de ladrillo, por eso era un departamento y el patio no lo compart\u00eda con nadie. Pod\u00eda, y lo hice muchas veces, salir en pelotas a tomar el sol o cambiar el tanque de gas. Eso, me ca\u00eda muy gordo.<\/p>\n<p>Termin\u00e9 de amueblarlo con unas rejas que me dieron en el mercado, unos cojines y un est\u00e9reo Fisher que compr\u00e9 en los cerrajeros. Tapic\u00e9 toda la sala con posters de bandas y cantantes de rock a todo color que ven\u00edan en la revista\u00a0<i>Dimensi\u00f3n<\/i>. Y acopl\u00e9 una c\u00f3moda que la hac\u00eda de barra y de cantina. Todo se ve\u00eda chido con luz morada.<\/p>\n<p>En tiempo de frio, para las nevadotas, ten\u00eda dos calentones de bombilla. Usaban petr\u00f3leo, tambi\u00e9n comprados en los cerrajeros de la calle Libertad.<\/p>\n<p>A m\u00ed \u201cdepa\u201d se met\u00eda mucha \u201cpipol\u201d, los compiras del barrio, muchas morras locochonas y los vatos con los que hacia tranzas. Nos gustaba escuchar rolas a todo volumen. Mis rejas de madera, acomodadas como un puto librero estaban llenas de discos y cartuchos con pura m\u00fasica de rock.<\/p>\n<p>Cuando fui aprendiz de carterista le pon\u00eda mucho al pegarey, al cemento y al thinner. Siempre andaba con el trapazo. Hasta que una vez me dijo el Camel que no fuera tan pendejo. Que esas chingaderas me iban a secar el cerebro y las tripas. Que mejor me metiera pastas y fumara churros. Que eso te pon\u00eda de aquella para arriba o para abajo a seg\u00fan. Y que si segu\u00eda oliendo esas madres, de cuete me iban agarrar a la hora de \u201cjambarme\u201d las carteras. \u201cSi te gusta aturrarte de pegaloco y cemento, es tu bronca, pero olv\u00eddate de este jale\u201d, me dijo el Camel. Sabios consejos.<\/p>\n<p>Desde entonces deje de inhalar cochinadas. Mejor me met\u00ed cosas m\u00e1s sabrosas y me hice bien motorolo y un carterista de primera.<\/p>\n<p>Mis cartuchos de 8 tracks preferidos eran los de Frank Zappa, Pink Floyd, los Rolling Stone, Led Zeppelin, los Doors, los Creedence y los Beatles. Siempre pon\u00eda el cartucho rojo de los Stones cuando estaba bien atizado, siempre. Con los Doors empezaba a fumar, le segu\u00eda con Led Zeppelin y con los Pink Floyd terminaba bien grifote y muchas veces cruzado con pastas multicolores. Como postre, ya saliendo de la loquera pon\u00eda a los Rolling Stone.<\/p>\n<p>As\u00ed era la cueva que rentaba. Ah\u00ed hice un chingo de reventones y loqueras.<\/p>\n<p>Eran los tiempos en que cada colonia o barrio ten\u00eda su polic\u00eda de guardia, que todas las tardes daban sus rondines. Al que vigilaba todo el barrio Del Carmen, le dec\u00edamos Vicente Panza de Yegua. De tantas madrizas que le pusimos se hizo compa.<\/p>\n<p>Hasta lo dejaba usar el excusado. Muri\u00f3. Unos gueyes del Barrio Alto le reventaron a picahielazos. Y nos quedamos sin polic\u00eda en el barrio.<\/p>\n<p>3<\/p>\n<p>Logr\u00e9 que el gringo saliera conmigo del Buen Tiempo. Eran como las seis de la tarde. El sol estaba como que se met\u00eda y no se met\u00eda en la noche. Un vendedor de billetes de la loter\u00eda fumaba y el pintor sin pies y manos, que siempre estaba en esa esquina, tomaba sorderamente un trago de una anforita de tequila.<\/p>\n<p>En la Plaza de Armas lo colori\u00e9 mejor. Peso welter pesado, melena mugrosa hasta los hombros, barb\u00f3n, tra\u00eda una camisa de mangas largas, era de manta, de esas que vend\u00edan en las artesan\u00edas de la Ju\u00e1rez. Unos tramos de mezclilla acampanado, muy puerco, y unos guaraches de correas cruzadas y suelas goodyear oxo. Al principio no supe si era hippy de verdad o un pinche gringo pendej\u00f3n y ricach\u00f3n en busca de motita.<\/p>\n<p>De todos modos me lo iba a chingar. Le tumbar\u00eda los d\u00f3larucos, le pondr\u00eda unas patadas en el culo y lo dejar\u00eda cerca del r\u00edo, para que se fuera a llorar al otro lado, all\u00e1 con sus carnales g\u00fceros. Para que se le quitara lo vivo.<\/p>\n<p>Cuando llegamos a la Presidencia Municipal, que estaba atr\u00e1s de Catedral, el hippy me dijo que ten\u00eda su carro estacionado en la avenida 16. Se aferr\u00f3 a que fu\u00e9ramos por \u00e9l. Vali\u00f3 madres. Cambio de planes. Los d\u00f3lares se alejaron m\u00e1s.<\/p>\n<p>Nos fuimos por la 16. Su carro estaba frente a la tienda de Marcos M. Flores. Era un Charger 1965, color negro, rines de rayos niquelados y llantas cara blanca. Perrote. El cigarrero y unos empleados de la farmacia y casa de cambio San Luis lo estaban chuleando.<\/p>\n<p>\u201cWhat is you name\u201d, le dije al bato mientras no sub\u00edamos a su ranfla.<\/p>\n<p>\u201cJames Douglas\u201d. Me dijo.<\/p>\n<p>\u201cYo soy El Charro\u201d.<\/p>\n<p>En silencio lo fui guiando hasta llegar a la 16 y Fierro. A dos cuadras, en los Ba\u00f1os Del Carmen, vende grifa Don Em\u00e9rito. Quiz\u00e1 las m\u00e1s chingona que se vend\u00eda en Ju\u00e1rez por aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ya en el camino hab\u00eda cambiado de disco. Ya no me lo iba a transear. Lo del carro me mat\u00f3 el patad\u00f3n. Ya era mucho pedo deshacerme tambi\u00e9n del Charger.<\/p>\n<p>Me dije pa\u2019 dentro. \u201cMejor le digo que se moche con una feria por el favor\u201d.<\/p>\n<p>A Don Em\u00e9rito le compr\u00e9 50 d\u00f3lares de mariguana. Era como para poner grifos a todos los putos del barrio durante tres d\u00edas. Sal\u00ed de los ba\u00f1os con una bolsa de papel llena de mota y Don Eme me dio cinco pastas de pil\u00f3n. Sal\u00ed ganando, pues minutos antes James me hab\u00eda dado dos billetes de 50 d\u00f3lares para comprarlos de yerba, pero era demasiado. Un billete se instal\u00f3 en mi cartera.<\/p>\n<p>Al gringo le brillaron los ojitos. Revis\u00f3 la bolsa. Lo que oli\u00f3 y vio le gust\u00f3. Otros cincuenta de agradecimiento.<\/p>\n<p>O sea que ya me hab\u00eda ganado 100 d\u00f3lares sin haberme jalado una cartera. Me sent\u00ed a gusto. Productivo.<\/p>\n<p>Y m\u00e1s porque James me pregunt\u00f3 que d\u00f3nde podr\u00edamos fumar sin que nadie la hiciera de pedo.<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos a dos cuadras de mi depa. Y ah\u00ed ten\u00eda un paquete de \u201cs\u00e1banas\u201d americanas para forjar.<\/p>\n<p>En 50 segundos ya est\u00e1bamos dentro de mi covacha. Afuera la luz del poste alumbraba. En la Fierro los chavos ya estaban jugando a los encantados de esquina a esquina. Yo forjaba.<\/p>\n<p>Douglas, agachado, se puso a revisar mi colecci\u00f3n de LPs que ten\u00eda ordenaditos en las rejas de tomate. Tambi\u00e9n inspeccion\u00f3 la reja con los cartuchos. Me pregunt\u00f3 que si nada m\u00e1s escuchaba puro rock.<\/p>\n<p>Prendi\u00f3 el tocadiscos. Un ele pe de los Rolling Stones empez\u00f3 a girar, era Aftermath, el sexto disco de los maestros, al mismo tiempo que la motita de Don Em\u00e9rito oli\u00f3 bonito. Y de un jal\u00f3n que le di empezaron a tronar los coquitos.<\/p>\n<p>James tambi\u00e9n con su churro en la mano empez\u00f3 a bailar. En la otra mano tra\u00eda el disco Strange Days de los Doors. La mariguana nos envolv\u00eda suavemente.<\/p>\n<p>Y me dijo: \u201cCharruo, este ser yo\u201d. Se\u00f1al\u00f3 la portada.<\/p>\n<p>No le hice caso. Me sent\u00e9 en mi sill\u00f3n rojo. Cerr\u00e9 los ojos mientras los Rolling Stone me dec\u00edan a m\u00ed nada m\u00e1s que la noche, mi puerta, la mariguana y el carro del gringo estaban pintados de negro, entonces veo que mi coraz\u00f3n tambi\u00e9n es negro\u2026 (Se escucha la canci\u00f3n Paint in Black).<\/p>\n<p>4<\/p>\n<p>Toda esa noche nos la pasamos bien locotes. Solos.<\/p>\n<p>Pusimos muchos discos y cartuchos hasta el amanecer.<\/p>\n<p>A las once de la ma\u00f1ana me despert\u00e9 buscando qu\u00e9 comer. Una bolsa de pan Bimbo con 4 rebanadas me dieron alivio. James estaba echado en el sill\u00f3n grande en la sala. Me dio cura como estaba acurrucado. Parec\u00eda un beb\u00e9. Con sus manos en medio de las rodillas. Roncaba con ganas.<\/p>\n<p>Me di un ba\u00f1o vaquero. Y luego fui con mi jefita a echarme un taco.<\/p>\n<p>Volv\u00ed al depa. El Charger 65 y su due\u00f1o todav\u00eda estaban ah\u00ed. Lo quise despertar, pero el pinchi zafado estaba bien ido de borracho y grifo. As\u00ed que lo \u201cbasculi\u00e9\u201d. Revis\u00e9 su cartera de cuero fino. Estaba choncha, tra\u00eda harta lana. Nada m\u00e1s le di baj\u00e9 con los billetes que tra\u00eda sueltos en las bolsas de su pantal\u00f3n. Veintisiete d\u00f3lares y tres de a 50 pesos.<\/p>\n<p>Le saqu\u00e9 la licencia de manejar del estado de California, expedida a\u00a0 James Douglas Morrison Clarke. Segu\u00ed esculcando su cartera. Entre los papeles tra\u00eda un boleto viejo de un concierto donde se anunciaba a The Doors en el Whisky a Go Go de Los Angeles, California.<\/p>\n<p>Ah\u00ed fue cuando me cay\u00f3 el veinte. En chinga lo volte\u00e9 para verle la cara. Se la vi bien y casi me truena un g\u00fcevo. \u00a1No jodas! \u00bfA poco este puto es Jim Morrison? Ten\u00eda toda la finta. Hasta la crudota se me quit\u00f3.<\/p>\n<p>No me la cre\u00eda. Intent\u00e9, otra vez despertarlo, pero el g\u00fcey segu\u00eda en su quinto sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Sal\u00ed todo emocionado con las llaves de su carro. Abr\u00ed la cajuela del Charger\u2026 Ropa sucia. Unas botas de joto, unos tenis, un micr\u00f3fono, una estuche de herramientas, cuatro latas de sopa campbells sin abrir, un \u201csleeping Bag\u201d, un gato, un gal\u00f3n de gasolina lleno, una tienda de acampar, cuatro libros de sepa la chingada (todos en ingl\u00e9s), una llanta extra, mas equipo para acampar, una chaqueta de piloto, una cruceta, una cometa inservible con un dibujo a colores de una \u00e1guila, de esas de los indios gringos y una cajita de madera con varios cuadernos.<\/p>\n<p>Cerr\u00e9 la cajuela y revis\u00e9 a fondo el interior del Charger. En el asiento de atr\u00e1s dos libros m\u00e1s, unos pantalones y una sudadera de la Universidad de Miami. Basura en el piso incluyendo cinco botes vac\u00edos de Budweiser.<\/p>\n<p>En la cajuelita de en frente. Dos billetes de Abraham Lincoln, el manual del Charger, dos desarmadores, unas pinzas perras. Un mapa tur\u00edstico de El Paso y otro de Ciudad Ju\u00e1rez. No m\u00e1s.<\/p>\n<p>En eso la voz del Pichicata me asust\u00f3 y me sac\u00f3 de onda: \u201cOra pues pinche Charro, anoche no nos quisiste abrir puto. Se o\u00edan las rolas a madre y por m\u00e1s que te tumbamos la puerta. Ni madres que abriste. De seguro estaba con una morrita. Y ahorita te las estas agandallando con lo que trae en la ranfla. \u00a1M\u00f3chate g\u00fcey!\u00b4\u201d<\/p>\n<p>\u2013\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 G\u00e1nele Pichicata. No este chingando sino le pongo unos patines. \u00a1S\u00e1quese a la verga!<\/p>\n<p>\u2013\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No te emperres Charro. \u00bfVas a ir al centro a chambear?<\/p>\n<p>5<\/p>\n<p>A las cuatro de la tarde Jim Morrison revivi\u00f3 en el sill\u00f3n rojo. Se sent\u00f3 como pudo agarr\u00e1ndose la melena y rasc\u00e1ndose los g\u00fcevos. Luego mir\u00f3 detenidamente la sala, me mir\u00f3 un instante. Se levant\u00f3 y se par\u00f3 frente a la ventana, abri\u00f3 la cortina imitaci\u00f3n terciopelo. Creo que estaba checando si estaba su carro o si era de d\u00eda o de noche. De reversa volvi\u00f3 a sentarse en el sill\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estuvo de aquella la loquera \u00bfverdad mi Jim?<\/p>\n<p>Y me fui a calentar la sopa Cambells\u2026 En mi bote de basura dos latas\u00a0 y en la cajuela del Charger otras dos sin abrir.<\/p>\n<p>Yo no me la cre\u00eda. El mismito Jim Morrison, papi de Los Doors y un chingo de g\u00fceyes rockeros de aqu\u00ed y de Estados Unidos, el Rey Lagarto, estaba en mi departamento, ubicado en la calle Fierro colonia Del Carmen, en Ciudad Ju\u00e1rez. \u00a1No mamen!<\/p>\n<p>Y pensar que me lo iba a madrear despu\u00e9s de tumbarle la cartera y arrojarlo al viaducto. Ah\u00ed donde se junta con el r\u00edo Bravo.<\/p>\n<p>Jim estaba como aturdido. Aun as\u00ed no quiso sopita. Prefiri\u00f3 pedirme el ba\u00f1o para darse un shower con agua helada. Pues no ten\u00eda boiler\u2026 ni falta hac\u00eda.<\/p>\n<p>Le arrim\u00e9 una toalla y una bolsita de champ\u00fa Vanart. Por suerte la \u00fanica que me quedaba.<\/p>\n<p>Estaba nervioso. Como si fuera la pinche criada del Rey\u2026 Lagarto.<\/p>\n<p>Por suerte ten\u00eda una c\u00e1mara kodak instamatic 25 con rollo que se me hab\u00eda pegado junto con un bolso de una se\u00f1ora en el mercado. Nunca la hab\u00eda usado.<\/p>\n<p>La prepar\u00e9 igual que un plum\u00f3n para que me autografiara la portada del long play. Ten\u00eda que tomarle la foto junto a mis posters y mi estero Fisher. Para que los putitos del barrio me creyeran que Jim Morrison estuvo en mi casa. Es m\u00e1s, pens\u00e9: Hasta los jotos del peri\u00f3dico del\u00a0<i>Fronterizo<\/i>\u00a0me la pueden comprar a un chingo de lana. En eso me cay\u00f3 el veinte. Sal\u00ed en chinga a la esquina de la Ram\u00f3n Ray\u00f3n, en caliente me sub\u00ed a un \u00e1rbol y arranqu\u00e9 la placa con el nombre de la calle.<\/p>\n<p align=\"center\">Fierro Sur<\/p>\n<p align=\"center\">Col del Carmen Ciudad Ju\u00e1rez<\/p>\n<p>As\u00ed no habr\u00eda duda.<\/p>\n<p>Se tard\u00f3 en el tolido m\u00e1s de media hora. No s\u00e9 si tambi\u00e9n estaba tirando la piedra o se la estaba jalando. Me val\u00eda madres era el cantante de The Doors y pod\u00eda hacer lo que le diera su chingada gana. Eran bienvenido en el\u00a0 cant\u00f3n de El Charro.<\/p>\n<p>Por fin sali\u00f3 el gringito. Yo en un acto de arrepentimiento le puse, en la mesa de la cocina, todo la feria que le hab\u00eda tumbado en mala onda.<\/p>\n<p>\u201cEs for you. \u00a1Te lo ganaste! Es tuyo \u00a1Tomaolo!\u201d Puntos suspensivos. Luego me dijo al chile pel\u00f3n: Qierro pedirteee uno favor. Yo quereeer si me das chance de quedarrrmeee contigwo unwos d\u00edas aca en your house. No problem?<\/p>\n<p>Para no hac\u00e9rselas m\u00e1s cardiaca. Jim Morrison estuvo viviendo en mi depa de la calle Fierro 26 d\u00edas.<\/p>\n<p>Llen\u00f3 dos cuadernos Scribe de doble raya con versos, yo cre\u00eda que eran rolas. Me dijo \u00e9l mismo que eran poemas.<\/p>\n<p>Durante su visita, solo salimos cuatro veces del depa, bueno sali\u00f3 \u00a0conmigo, porque nunca sali\u00f3 solo. Yo si me sal\u00eda unos d\u00edas a carterear, m\u00e1s que nada para que los compas no la hicieran de pedo. Y evitar que me anduvieran buscando.<\/p>\n<p>Le gustaba estar encerrado, solo con latas de sopa cambbells, un guato de mota, unos papelitos con LSD que tra\u00eda consigo desde Gringolandia y cerveza Cruz Blanca hecha cien por ciento en Juaritos.<\/p>\n<p>Se aventaba unos viajesotes. Varias veces me \u201csub\u00ed\u201d con \u00e9l. Nos pon\u00edamos unos loquerones con todo lo posible. Esos d\u00edas nadie pod\u00eda entrar a mi depa.<\/p>\n<p>Fueron los d\u00edas m\u00e1s felices de mi perra vida.<\/p>\n<p>Convivir con este vato fue una experiencia psicod\u00e9lica. Hoy le cuento porque mis d\u00edas est\u00e1n contados. No tardo en colgar los tenis.\u00a0 O sea que ya mero chupo faros.<\/p>\n<p>Por eso te la cuento Miguel\u00f3n. Para que la pongas en alguno de tus libros. T\u00fa que eras del barrio. Y para que sepa que me van a recordar. Porque de seguro me voy a morir, igualito que Jim Morrison. Ya vez, se suicid\u00f3, y nunca se supo que vivi\u00f3 un mes en Ciudad Ju\u00e1rez. En mi depa de la calle Fierro.<\/p>\n<p>Esta historia se la quise vender hace tiempo al\u00a0<i>Diario de Ju\u00e1rez<\/i>, pero no me creyeron, por eso que se vayan a chingar a su madre. Por eso te lo cuento a ti.<\/p>\n<p>Por cierto \u00bfC\u00f3mo extra\u00f1o ese Fisher, hasta cada rato lo sue\u00f1o. \u00a1Chingada madre!<\/p>\n<p>\u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013\u00a0\u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013\u00a0\u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013\u00a0\u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013 \u2013<\/p>\n<p><em>M\u00e1s textos de Miguel \u00c1ngel Ch\u00e1vez D\u00edaz de Le\u00f3n:<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/hilodirecto.com.mx\/la-visita-secreta-de-picasso-a-juarez\/\" target=\"_blank\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">La visita secreta de Picasso a Ju\u00e1rez<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/hilodirecto.com.mx\/juarez-hemingway-y-dominguin\/\" target=\"_blank\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">Ju\u00e1rez, Hemingway y Domingu\u00edn<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/hilodirecto.com.mx\/joaquin-cosio-en-el-paraiso\/\" target=\"_blank\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">Joaqu\u00edn Cos\u00edo en el para\u00edso<\/a><\/p>\n<p><em>Sobre Miguel \u00c1ngel Ch\u00e1vez D\u00edaz de Le\u00f3n:<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/hilodirecto.com.mx\/el-poeta-de-un-lugar-sin-sur\/\" target=\"_blank\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">El poeta de un lugar sin Sur<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/hilodirecto.com.mx\/el-policia-de-juarez-en-voz-de-un-poeta\/\" target=\"_blank\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">El polic\u00eda de Ju\u00e1rez en voz de un poeta<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/hilodirecto.com.mx\/primera-novela-de-miguel-angel-chavez\/\" target=\"_blank\" rel=\"bookmark noopener noreferrer\">Primera novela de Miguel \u00c1ngel Ch\u00e1vez<\/a><\/p>\n<div class=\"zemanta-pixie\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Encontr\u00e9 esta nota en fecebock publicada por @joseramon.rodriguezbriones, es una especie de realidad paralela para m\u00ed, contiene mensajes ocultos que yo solo entiendo y pocos sabr\u00e1n interpretar. (realidad el\u00edptica): Por Miguel \u00c1ngel Ch\u00e1vez D\u00edaz de Le\u00f3n\/ Cr\u00f3nicas descarriadas 1 Todos me conocen como \u2018\u2019El Charro\u2019\u2019. As\u00ed me nombran y as\u00ed se me qued\u00f3 para siempre. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/cuando-jim-morrison-vivio-en-ciudad-juarez\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;CUANDO JIM MORRISON VIVIO EN CIUDAD JUAREZ&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2,4],"tags":[],"class_list":["post-31","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-p","category-vida-paralela"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33,"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions\/33"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.voolooo.net\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}